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Roncesvalles
Roncesvalles
 

SIGLO XIII

El apogeo de Roncesvalles


Códice "La Pretiosa".


Desde finales del XII, la Colegiata había disfrutado del protectorado del monarca Sancho VII el Fuerte, que descansa en la Capilla de San Agustín, y de otros nobles navarros. Esto hizo que la Colegiata tuviera un contingente de rentas cada vez más cuantioso. Además, su comunidad religiosa fue ganando importancia entre el clero del reino, no sin arduas luchas con el Cabildo de la catedral. Desde mediados del siglo XIII, los Priores de Roncesvalles tenían privilegio pontificio de utilizar anillo, báculo y demás insignias, como cualquier otro obispo. El Prior del Cabildo de Roncesvalles se convertiría así en la primera figura del clero navarro después del obispo y en uno de los consejeros del soberano.

Los conflictos de Roncesvalles con la sede de Pamplona se debían sobre todo a la necesidad de la Colegiata de hacer valer su independencia frente al Cabildo pamplonés. Tras distintos pleitos y alegaciones, la Colegiata salió airosa y para finales del XIII quedó de manifiesto que estaba constituida por una comunidad de canónigos regulares de la regla de San Agustín, que elegían un Prior vitalicio y administraban sus bienes con plena libertad.

La riqueza y el desarrollo de Orreaga-Roncesvalles llegaron hasta tal punto que se pudo organizar un sistema de recaudadores propios y un organigrama administrativo cuya unidad fundamental era la "encomienda". La presencia de Orreaga-Roncesvalles atravesaba fronteras navarras y, por medio de donaciones y entregas piadosas, llegó a tener distintas adquisiciones en la península. De éstas, cabe destacar la donación real de la Villa de Villagra (León), y la entrega del lugar de Luimil (Castelomendo) en Portugal. Al otro lado de los Pirineos, las posesiones más importantes fueron la de Charing, en Londres, la de Santa María Mascarella en Bolonia y diversos bienes en Tolouse.

Esta época de pujanza económica se ve plasmada en el conjunto monumental de la zona. Pertenecen a esta etapa de esplendor y expansión la iglesia de Santiago, el imponente edificio de aspecto hospitalario (Itzandegia) y la iglesia de Santa María, centro neurálgico de la Colegiata. La riqueza de Orreaga-Roncesvalles se ve aumentada con la llegada de distintas obras como el Evangelario de plata y una arqueta de plata dorada en filigrana. La plasmación de esta época de expansión se manifiesta en el "Códice de La Pretiosa", que recoge una copia de los documentos de aquellos años.

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